Este proyecto se desarrolló en la Plaza de Mercado de Manizales, un espacio donde conviven el comercio formal e informal, compuesto por cuatro pabellones que sostienen la vida cotidiana del lugar. Entre ellos, el Pabellón del Cambalache se sostiene como un archivo vivo de memorias locales: allí, el trueque y la oralidad atraviesan los días, moldean los vínculos y dan forma a un lenguaje propio hecho de objetos, canciones y relatos.
En este espacio, los vendedores gestionan mercancías que se encuentran al limite entre la utilidad y el olvido, dándoles nuevas oportunidades dentro de un circuito de intercambio siempre en movimiento. Durante el proceso del proyecto, sostuve conversaciones con quienes habitan el Pabellón del Cambalache: personas que aprendieron a reparar por sí mismas, desarmando chécheres, cacharreando, insistiendo una y otra vez hasta devolverle el uso a lo que otros desecharon. Me contaron la historia de los objetos que venden, los trayectos que recorren por la ciudad para llegar hasta sus manos, pero también fragmentos de sus propias vidas.
En este proyecto aparecen los objetos que otros olvidan, rescatados de entre las sombras. Objetos que encuentran un lugar entre repisas repletas, que se amontonan y se confunden, unos encima, otros debajo, todos en lugares inesperados. A veces el espacio no alcanza y se desbordan: aparecen en el suelo, se cuelgan del techo, se esconden aunque se sepa que siguen ahí. Son objetos que dejan de ser mercancías para convertirse en testigos; que acompañan durante años a quien los cuida; objetos que no solo cargan un pasado, sino que también guardan los sueños de quienes los aguardan.
Objetos Residuales se compone de múltiples elementos: arte de acción, ensayo sonoro, radio comunitaria, video-podcast y dispositivos móviles. Todos ellos se entrelazan para dar voz a un territorio que opera como memoria viva, donde cada objeto conserva un fragmento de historia y cada conversación abre la posibilidad de mirar de nuevo aquello que parecía haber sido olvidado.
Dispositivo móvil elaborado con objetos de segunda mano provenientes del Pabellón del Cambalache de la Plaza de Mercado de Manizales, que reproduce un ensayo sonoro creado a partir de una serie de conversaciones con las y los vendedores de este lugar.
Este proyecto contó con un videopodcast titulado Susurros de la plaza, en el que varios artistas y agentes culturales recorrieron distintos pabellones del mercado. Allí se entrelazaron entrevistas, iniciativas culturales, historias del lugar, ejercicios de escritura creativa y el propio proceso de realización del proyecto. Este material se reprodujo en la emisora comunitaria Radio soberana ubicada en la plaza.